Davide Rebellin rompió su silencio y niega el dopaje en los Juegos Olímpicos

El ciclista italiano Davide Rebellin rompe ahora su silencio y niega el dopaje durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 del que se le acusa, al tiempo que denuncia irregularidades en el proceso que le ha obligado a devolver la medalla de plata lograda en la capital china.

El ciclista italiano Davide Rebellin rompe ahora su silencio y niega el dopaje durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 del que se le acusa, al tiempo que denuncia irregularidades en el proceso que le ha obligado a devolver la medalla de plata lograda en la capital china.

En una entrevista que publica hoy el diario deportivo italiano “La Gazzetta dello Sport”, el corredor, subcampeón olímpico de ciclismo en ruta en Pekín, defiende su inocencia en ese positivo de Epo-CERA registrado en un control antidopaje tras la cita deportiva por excelencia.

“Mis abogados y yo hemos descubierto demasiados misterios en el asunto. Aquí está saliendo una cosa enorme: reglas no respetadas, principios machacados. Si existen, es justo que sean respetados, también por parte del Comité Olímpico” italiano, comenta Rebellin.

El ciclista tiene pendiente una audiencia ante la Fiscalía antidopaje del Comité Olímpico de Italia (CONI), después de que ésta, prevista en un principio para el pasado 18 de diciembre, fuera aplazada “sine die”.

El pasado noviembre el CONI exigió al ciclista que devolviera la medalla de plata que logró en Pekín 2008 y el premio de 75.000 euros que la Junta Nacional del comité italiano le concedió a través de la Federación Ciclista de Italia.

La devolución del metal logrado en la capital china por Rebellin, quien fue suspendido de toda actividad deportiva por parte del Comité Olímpico italiano el pasado 29 de abril, fue dictada al dar positivo de Epo-CERA en los controles y contra-análisis antidopaje a los que fue sometido.

“Aún ahora no soy consciente de que me han hallado un positivo, es impensable para mí. Por supuesto, sé que podría ser condenado, pero estoy listo, no me rindo. La bici será siempre mi vida. Y volveré, también con 41 ó 42 años, para demostrar que nunca he tomado nada”, afirma el italiano.

“Aquí no hay nada que confesar. Nunca he tomado CERA. Quiero demostrar que nunca he pedido a mi preparador lo que no me puede dar. Siempre habrá alguno que pensará que me he dopado. Lo respeto, cada uno tiene que decir lo que piensa. Pero sigo adelante con la cabeza alta”, añade.

Rebellin, quien asegura que faltan muchos documentos relativos a las muestras, explica que en la cita olímpica fue sometido a tres controles antidopaje y que no fue hasta la decisión del CONI del pasado noviembre que se precisó la fecha en la que había dado positivo, en concreto el control del 5 de agosto.

El ciclista, quien ha pasado los últimos meses entre Montecarlo y su casa de la ciudad española de Marbella (Málaga), asegura que en todo momento, desde que se publicó la noticia, no ha dejado de practicar su deporte, el mejor modo, según él, para “desahogarse” y para estar listo para correr de un día al otro.

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